sábado, 25 de mayo de 2019

Instrumentos Económicos para la adaptación al cambio climático en áreas urbanas: Contrato de Opciones


Sebastián Vicuñaa, Marina Gilb, Oscar Meloab, Guillermo Donosoab

aCentro de Cambio Global UC, Pontificia Universidad Católica de Chile
bDepartamento de Economía Agraria, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de Chile


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El logro de un suministro adecuado de agua para el sector urbano hoy en día no es posible en muchas ciudades en desarrollo, debido a la falta de infraestructura adecuada o de instituciones que pueden lidiar con una demanda de agua creciente  y con un suministro de agua variable. La mayoría de las ciudades de los países desarrollados han sido capaces de alcanzar este nivel básico de servicio, sin embargo, incluso en estos casos, el cambio climático plantea ahora una nueva amenaza que pone en riesgo la posibilidad de mantener este rendimiento en el futuro.

La ciudad de Santiago, capital de Chile, es un ejemplo de una ciudad que ha sido capaz de lograr la seguridad del suministro de agua urbano, a través de la colaboración con otros usuarios de agua, sobre todo los agricultores, de los recursos hídricos que son suministrados por la cordillera de los Andes a través de la cuenca del río Maipo. Sin embargo, las proyecciones del cambio climático para la región retratan un futuro en el que esto podría verse afectado. Las reducciones en las precipitaciones y el aumento de la temperatura podrían afectar la disponibilidad de agua y la variabilidad, afectando aún más el desarrollo de esta cuenca, una de las más relevantes en el país.

Se proponen dos instrumentos económicos basados ​​en contratos de opciones en este contexto de cambio climático, donde el clima futuro puede cambiar en una dirección y cantidad no definida. El cambio climático podría llevar al aumento de los eventos extremos, como sequías e inundaciones (IPCC, 2007). Algunos de estos eventos extremos podría caracterizarse como un evento de “fuerza mayor” en la legislación chilena, y por lo tanto sus impactos económicos potencialmente podrían transferirse a las tarifas de agua donde los consumidores finales pueden pagar un costo excesivo.

El objetivo principal de estos contratos de opción es reducir los costes totales de un evento extremo al proporcionar una solución más rentable para una crisis  comparado con una medida tradicional de reacción. Los contratos de opciones aquí diseñados pueden ser capaces de reducir la incertidumbre asociada a los impactos del cambio climático sobre el abastecimiento de agua para la ciudad de Santiago. Los contratos de opción celebrados entre los diferentes usuarios del agua de la cuenca del río Maipo pueden permitirles compartir los riesgos de la variabilidad en la disponibilidad de los recursos hídricos mediante la firma de un acuerdo a priori sobre los precios y volúmenes de agua.

La teoría de los precios de las opciones demuestra la capacidad del comprador y el vendedor para compartir riesgos y costos Howitt (Howitt, 1998). Hemos encontrado que la diferente disposición a aceptar el riesgo y la disposición a pagar por lograr niveles de seguridad hídrica, conduce a ganancias económicas y a reducir el impacto del cambio climático.

Los contratos de opciones de suministro de agua son mecanismos que permiten a los participantes establecer el precio del agua y el volumen de agua a ser objeto de transacción en caso de que se cumplan determinadas condiciones en el futuro. Estas contratos de opciones se dan en base a contratos de arrendamiento de agua a corto plazo, y por lo tanto no implica volúmenes de transferencia obligatoria de agua (Gómez Ramos y Garrido, 2004). En este contexto, el contrato de opción se concibe como un instrumento flexible que permite una distribución óptima del riesgo hidrológico (Brown y Carriquiry, 2007; Gómez Ramos y Garrido, 2004) y de los costos de transacción en el tiempo (Wheeler et al, 2013).

Dos contratos de opciones diferentes están diseñados aquí como posibles medidas de adaptación para los usuarios urbanos de agua:

  1. Contratos de Opción de arrendamiento para la reducción de costos en eventos de sequía:
    Durante las situaciones de sequía excepcionales, un contacto de opción de arrendamiento de derechos de agua se puede proponer. Según Michelsen y Young (1993) los usos urbanos y la agricultura tienen el potencial de proporcionar seguridad en el suministro, a un costo más barato que la compra y venta de agua en el momento de la escasez de agua. La propuesta incluye una serie de contratos de opciones con un volumen predeterminado de agua y un precio preestablecido que sería firmado por los agricultores cuya disposición a pagar por la seguridad del agua es menor que la disposición a pagar de los usuarios residenciales. La ejecución del contrato de opción se activaría en caso de una sequía extraordinaria o la existencia de un evento extremo. Como resultado, el agua sería transferido desde la agricultura a los usuarios urbanos, logrando un costo social más bajo, pagando un costo más bajo por el suministro de agua y por lo tanto su efecto en las tarifas de agua residencial.
  2. Contrato de Opción para una mayor reducción de costes en eventos de turbidez.
    Otro contacto opción se propone con características y objetivos similares, pero aplicable en intervalos de tiempo más cortos, asociados con los fenómenos extremos repentinos que podrían ocurrir bajo escenarios de cambio climático. El riesgo de fallos en el suministro de agua en este caso sería compartida entre los usuarios industriales y residenciales, y el contrato de opción provocaría una reducción en el consumo de los primeros. El ahorro de agua permite que el sistema extienda su funcionamiento, mejorando la seguridad del suministro de agua al sector residencial, previniendo sus principales costos.

 

Estado Actual y próximos pasos

Actualmente se están discutiendo las propuestas de contratos de opciones, con una serie de actores relevantes, entre ellos los principales servicios de abastecimiento de agua potable y los servicios públicos reguladores del área. Las primeras reacciones han sido positivas, sin embargo, se ha reconocido que hay una serie de limitaciones regulatorias que deben superarse para poder proceder con los siguientes pasos en el diseño del instrumento. Los elementos más importantes están relacionados con una definición formal de la naturaleza hidroclimática de un caso de “fuerza mayor” y la posibilidad de incluir los posibles cambios en las condiciones climáticas futuras en la definición de los planes de expansión para los servicios de suministro de agua potable urbana.

Referencias